Actividad extra escolar


Aunque el esgrima es un deporte todavía bastante desconocido en nuestros colegios, a pesar de tener un origen español lo cierto es que cada día son más los niños que lo practican.

Para muchos padres seguro que no es una de las opciones que barajan para sus hijos como actividad extra escolar, pero el esgrima es un deporte muy completo que trabaja todo el cuerpo y redunda en beneficios para los más pequeños, tanto a nivel físico como mental.

Básicamente el esgrima es una actividad de habilidad. Habilidad para tocar a tu oponente y habilidad e inteligencia para adelantarte a sus movimientos y evitarlos. Un deporte de combate cuerpo a cuerpo en el que se usa un arma, en este caso una espada (de plástico en los más pequeños), y la habilidad que hay que desarrollar precisamente está ahí, en saber manejar la espada con la mejor destreza posible.

El esgrima es un deporte para todos: pequeños, adolescentes, adultos y mayores. Antes se considera que esta disciplina no era adecuada para niños menores de diez años, pero cada vez son más los centros deportivos que han bajado la edad hasta los cinco años. Y al igual que desciende la edad, las reglas y arma empleadas también varían. Los pequeños entrenan con un arma especial de plástico, más pequeña, proporcionada para su tamaño.

Al elegir el esgrima como disciplina para que practiquen tus hijos, estás escogiendo un deporte muy completo a nivel físico y que enseña valores fundamentales a los pequeños, además de ayudar en el desarrollo de su personalidad:

- Ayuda en el desarrollo psicomotor de los niños.

- Mejora la capacidad de razonar y tomar decisiones rápidas. 

- Desarrolla el intelecto. 

- Enseña a controlar las emociones y los impulsos. 

- Enseña a respetar al adversario en el asalto.

- Fomenta el desarrollo de la educación y el respeto hacia el Maestro de Armas y sus compañeros.

- Potencia la velocidad, equilibrio y coordinación, así como la capacidad de concentración

- Agiliza los reflejos y la capacidad de reacción del niño. 

- Desarrolla la capacidad de resistencia. 

- Crea en el niño un sentimiento de afán de superación al querer mejorar, mediante el entrenamiento sus resultados, aprendiendo a asumir sus derrotas.


Es la actividad extra escolar más completa por la que se puede optar.